Ana Nicuesa nos cuenta algunas de sus experiencias en La Silla, Chile.


Me equivoque al decir que aquí arriba no hay de nada. Al finalizar la jornada el jefe propone ver una pelicula. Primero: decir que la cena de hoy es especial ya que nos preparan una parrillada y todo esta buenísimo. Me como más con los ojos que con la tripa una tarta estupenda de esas grandotas y coloridas que uno encuentra en el Puerto de la Cruz por ejemplo.

La abundancia de la cena hace que me decida trepar hasta el telescopio mas lejano. Subo y bajo y voy un poco nerviosa porque llego tarde a la cita. No me apetece mucho en principio ver una pelicula en aleman pero me parece feo decir que no.

Cuando llego al pequeno cine/teatro de este Observatorio Astronómico en el que me encuentro me sorprendo. Tras unos momentos de dificultades técnicas estamos en disposicion de ver la pelicula. Muy amables me preguntan por si sería conveniente poner subtitulos en espanol a lo cual digo que si.

En pocos minutos me olvido de mis huesos y me sumerjo en la pelicula a pesar de los subtítulos y del aleman. La peli esta ambientada en la antigua Republica Democrática de Alemania, osea, la parte alemana que vivió el socialismo hasta la caída del muro de Berlín en 1989.

La trama es interesante y para mi está bien rodada. Es una peli humana, con argumento y con miga como a mi me gusta. En la peli se ven las dificultades de los seres humanos normales y corrientes para actuar bien o simplemente como actuaríamos cualquiera fuera de presión.

La peli me recuerda que a veces al ver las noticias puedo juzgar la realidad de otras gentes muy friamente porque mis tripas no estan en juego y no siento peligrar la falta de comida en mi vida europea. Tenemos otros problemas claro, pero que vivimos cómodos en una gran mayoría del tiempo, aquí, en Europa, es claro.

Yo, ahora, vivo en lo que antes era la antigua RDA y en algun paseo por los alrededores boscosos de mi ciudad alemana me he preguntado como sería la vida hace 20 o 30 años. Ahora, Jena ( mi ciudad) esta abierta al mundo y promueve el intercambio cultural a todos los niveles asi como el científico. Jena es una ciudad universitaria con muchos extranjeros que como yo hemos acabado allí por motivos de un doctorado.

En la pelicula sin embargo se ven las dificultades para leer lo que uno quiere, escribir lo que uno quiere o vivir como cada uno quiere. El sistema eso sí era corrupto tambien y existía una doble moral.

En eso, a priori, hemos ganado mucho y estas lineas son un ejercicio de mi libertad.

Mi cabeza se va a otros conflictos. Me acuerdo de Belfast y la que para mi es su eterna primavera actual despues de unos años muy duros vividos alli. No todo es perfecto pero como me decia un jesuita, por lo menos ahora los políticos no se matan.

Yo vengo tambien de una tierra de conficto. Navarra y el Pais Vasco han vivido años muy duros por el tema de ETA y supongo que no todo ha acabado todavía.

Y sin embargo la película es un canto a la esperanza y a creer que el ser humano tiene capacidad de cambiar cuando se le educa y cuando se le dan cosas buenas al alma.

Esta peli trae un cambio adicional a mi alma. El jefe del grupo que es un tiburón en el mundo de la astronomía me demuestra que tiene cierto corazón con esta pelicula y mis prejuicios para con el de hombre duro y exigente cambian un poco.

Creo que Dios, cuando nos sueña , en el dia a dia, mantiene abierta la esperanza. Los seres humanos, muchas veces tengo la sensación que somos como galaxias que convivimos en el cosmos. Estamos relativamente cerca a veces, lejos otras y tan lejos otras que ni sabemos que existen. Todas las galaxias son peculiares igual que los seres humanos. Es como si la huella divina estuviera presente en el cosmos en todos los sitios y conforme más aprendemos más nos damos cuenta de eso. Pero al final...esa huella que encuentro en todo lo que tiene vida y que no se explicar bien con palabras o con procesos cientificos nos une. Somos todos criaturas de Dios y queramos o no, mas tarde o mas temprano, estamos llamados a entendernos.