Ana Nicuesa nos pasa esta reflexión astronómico chilena


Reconozco que no es el destino turistico mas común irse a un observatorio astronomico en Chile. La Silla es uno de los observatorios internacionales que Chile tiene desde hace tiempo. Un consorcio de 8 paises europeos fundo hace unos años una sociedad astronomica que tiene como acronimo ESO y ahora mismo escribo desde sus dominios.

Estoy en un lugar recondito y apartado de Chile, entre montañas, con una naturaleza abrupta y escarpada. Sin infraestructuras estar aquí seria de locos y casi suicida. Casi por no haber no hay ninguna manifestacion de flora ni de fauna y sin embargo el lugar es hermoso.

Un entramado de carreteras coronan la montaña y a su vera casonas blancas con el tejado redondo y rechoncho acompañan mi paseo vespertino. Dichas casonas albergan y protegen los telescopios. No es un lugar comun ni corriente. Me paro y solo escucho el silencio. Miro y mis ojos solo ven la inmensidad.

El ritmo vital aquí tambien es especial y diferente ya que todo esta diseñado en funcion del cielo.

Durante la noche las casonas se abren y unos locos llamados astronomos escrutinan el cielo. Esos mismos locos durante el dia duermen claro.

Durante el dia hay personal laboral que cuidan de los telescopios, limpian las instalaciones, preparan la comida y casi cualquier otra cosa imaginable porque estamos aislados casi del mundo y arriba tiene que haber de todo un poco.

Los locos que vienen a mirar a los telescopios han cruzado el oceano y han tenido que luchar para venir ya que hay pocos telescopios y muchos astronomos. Eso hace que la estancia aquí sea especial. Igual que el campesino mira al cielo en busca de lluvias o todo lo contrario, los astronomos durante sus noches de observacion tienen sed de cielos claros.

Mi caso es un poco diferente. Me he integrado a un grupo de trabajo que creo un instrumento capaz de realizar estudios unicos en su campo y eso hace que el grupo pueda usar mucho tiempo de un telescopio aquí en La Silla . El instrumento no se maneja solo y aquí siempre habra un astronomo manejando el telescopio en periodos de 3 semanas por lo menos.

Me han dicho que el trabajo es duro ya que no se descansa en 3 semanas, uno esta lejos de todo, el lugar no tiene bares ni restaurantes ni tiendas, ni cine ni nada........y sin embargo algo del lugar me atrae.

Paseo estos dias en silencio y soledad por las carreteras de La Silla y algo aquí me para, me recoge, hace que entre en contacto conmigo de una forma que el centro de Viena jamas hizo.

Aquí estoy fuera del ruido diario que cualquier lugar de Europa ( que es lo que conozco) tiene y salir de vez en cuando de eso me parece sano para el alma.

El paisaje que parece igual a primera vista, conforme subo y bajo las cuestas, va cambiando. Las montañas toman formas y detalles difusos que no habia percibido antes .

Miro y remiro el paisaje, los colores que el Sol refleja en las montañas conforme las horas del dia van pasando y me acuerdo de los Ejercicios de Ignacio.

Tiene narices pienso que este lugar me parece fantastico para rezar los Ejercicios en la Vida Ordinaria, tiene narices....

Y entre paseo y paseo recobro la agilidad para cruzar la mirada con el Padre.