Primera Palabra
Huellas de lo sagrado
Miércoles 14 de mayo de 2008
En el nivel sexto del CENTRO PONPIDOU de París, hasta el día 11 de agosto, podemos encontrarnos con una exposición que lleva por título TRACES DU SACRÉ. Algo así como “huellas de lo sagrado”. Según nos dice la presentación de la exposición, “a través de una amplia selección de pinturas, esculturas, instalaciones y vídeos, Traces du Sacré ha reunido unas 350 obras maestras con muchas piezas inéditas en Francia, con casi 200 artistas de fama internacional”.
Al parecer, también el mundo del arte más caro y famoso tiene hoy algo que ver con lo sagrado. El recorrido de la exposición nos presenta la música de Stravinsky y “La Crucifixión” de Picasso. Habla el arte de cierta “nostalgia de lo infinito” y, a la vez, se sumerge en las experiencias más curiosas de los mediums y el espiritismo. Recorre los temas tradicionales cristianos y navega por las aguas de las influencias orientales como el hinduismo o el budismo.
En su presentación de la exposición, Juan Pedro Quiñonero, para ABC, escribe: “Desde que Max Weber avanzara su legendaria tesis del desencantamiento del mundo, (...) era un lugar común pensar que el gran arte se había alejado definitivamente de muy diversas formas de trascendencia”.
Esta exposición nos dice que la trascendencia y lo sagrado habita formalmente el arte contemporáneo. Sin embargo, no se pregunta, quizás no pueda hacerlo, por esa otra presencia, aquella que no expresa la voluntad del artista, la que sencillamente hace posible que el artista sea artista. Ese Espíritu hace que el arte más profano no deje de ser, sencillamente, sagrado.



