Ddel 22 al 29 de abril de 2005  

¿Para que sirve el foro social? ¿Cual es su futuro?

Debate sobre el futuro de la Iglesia

Encuentro con Felipe

Retiro de la red ignaciana en Tacoronte

 

BENEDICTO

Ciertamente, tenemos que reconocer que el cardenal Joseph Ratzinger no es el hombre que más simpatías generaba en muchos ambientes eclesiales y extra eclesiales. A él lo hemos venido asociando, no sin cierto disgusto, con el denominado “Ex Santo Oficio”, a su vez, heredero de la Inquisición. De hecho, ha sido, casi todo el papado de Juan Pablo II, el responsable de la Congregación para la Doctrina de la FE. Una parte de la prensa, estos días, insiste en situarlo en el liderazgo del ala más conservadora de la Iglesia. En nuestra tierra, el propio obispo de Tenerife, Felipe Fernández, salió al paso de estos calificativos: "no es tan conservador como se le pinta", dijo en rueda de prensa. Es que, no sin cierta perplejidad, otros medios o los mismos, recuerdan que fue un teólogo progresista en los tiempos del Concilio Vaticano II y que, su cardenalato, no vino de la mano de Juan Pablo II, sino de Pablo VI. Elección Benedicto XVI

También es cierto que a Joseph Ratzinger no sólo le han cambiado el nombre, Benedicto de ahora en adelante. Ahora también le han cambiado el oficio. Hasta estos días, era el encargado de poner los puntos sobre las “ies” y de, en cierta manera, hacer el papel del que frena, advierte, empuja a la prudencia. Sin embargo, ahora, Benedicto XVI tiene la misión de alentar, aunar y confirmar. Probablemente, lo que hemos vivido en estos años de cardenalato de Ratzinger no sea idéntico a lo que viviremos con Benedicto.

El papa Benedicto es, otra vez, un papa europeo. Hay que reconocer que nuestros cardenales no han tenido, al elegirlo, la misma oportunidad mediática que se atribuye con tanta fuerza a Juan Pablo II. No han elegido a un cardenal latinoamericano ni tampoco a un africano o a un asiático. Que, sin duda, hubiera resultado mucho más “vendible” en el ámbito de los medios de comunicación y del espectáculo global de la televisión.. Tampoco han elegido a un joven dinámico capaz de enganchar con masas y masas al estilo del papa que vino del Este. Los jesuitas reconocemos en Benedicto XVI, con toda la comunidad católica, a aquel que tiene la misión de guiar la Iglesia universal. Además, en virtud de nuestro carisma, reconocemos en él al que ha de proponernos la misión concreta que debemos llevar en nuestra vida al servicio del Señor y de su "vera sponsa la Iglesia" (que decía Ignacio de Loyola). Sueño, sin duda, con una Iglesia que esté cada vez más del lado de las víctimas de tantas tragedias que hoy vive el mundo; que es, sin duda, mucho más que esta área de riqueza restringida que llamamos occidente. Sueño con una Iglesia que sepa ser testigo de la buena noticia de Jesús en medio de cualquier cultura. Sueño con una Iglesia donde crezcamos como personas y maduremos como sociedad. Sueño con una Iglesia donde hombres y mujeres podamos ser portadores de vida para todos y todas.

El anterior papa que lleva el nombre de Benedicto, de Benito, si quieren, es reconocido en la historia del siglo XX como un gran potenciador de la reconciliación y el ecumenismo, también por su hablidad para la reforma de la curia romana. Su nombre, al final, significa bendecido. No dieciséis, sino millones de bendiciones el Señor Jesús nos regala cada día. Su Espíritu sabrá cómo entre todas esas bendiciones, está también esta que se llama Benedicto.

¿Para qué sirve el foro social? ¿Cuál es su futuro?

Sin duda una de las cuestiones mas debatidas sobre el Foro y en el Foro, tanto en Porto Alegre como en Bombay, fue la de la incidencia real del mismo en las grandes decisiones políticas internacionales. ¿Influye algo o se convierte en una “feria de ideas” (término utilizado por Lula) interesante, festiva, rica, diversa, pero ineficaz? No parece suficiente para algunos con haber logrado que en el Foro se “cocieran” acciones importantes como las manifestaciones de la paz del 2003 ohaber logrado también que las agendas de los poderosos se vieran mas presionadas para introducir ciertos temas de mayor interés para los desheredados del mundo.

 

Debate sobre el futuro de la Iglesia

Aún con la resaca del solemne funeral del Papa Juan Pablo II celebrado el pasado viernes en la plaza de San Pedro y casi sin tiempo para reponerse de cara al cónclave que, a partir del lunes 18 de abril acaparará la atención mundial a la espera de que la fumata blanca anuncie al 265 sucesor de San Pedro, EL DÍA dedica el debate dominical de esta semana al futuro que le espera a la Iglesia Católica. Tanto el segundo de abordo de la Diócesis de Tenerife, el vicario general Bernardo Álvarez, como el representante de la Confederación de Religiosos de esta provincia, el misionero claretiano Francisco González, coincidieron en apostar por la evangelización a pie de calle. Desde el ejemplo y la proximidad.

Esteban Velazquez continua presentándonos su visión sobre el Foro Social Mundial de Portoalegre En el Día de Tenerife, se publicó este debate sobre el Futuro de La Iglesia.

Encuentro con Felipe

Os escribo esto porque hace ya unos dias, concretamente en fechas de Semana Santa, me encontraba viviendo el Triduo Pascual con otros veinte jóvenes en el Seminario de la Laguna de la diócesis de Tenerife. Acogimos la visita que todos los años nos hace nuestro Obispo D. Felipe García para compartir cuál estaba siendo nuestra experiencia esos días y sobretodo poder escuchar de su propia voz la experiencia suya también.

Xiomara, nos presenta su visión del encuentro con el Obispo Felipe Fernández en la Pascua
Retiro de la red ignaciana en Tacoronte

 

Desde el principio de la “Oración Preparatoria”, la voz del Padre se fue haciendo ya presente y fue ésta mucho más continua a lo largo de la “contemplación personal” que, se fue poco a poco concretando en la Eucaristía y en el compartir de experiencias personales tanto en el trabajo de los pequeños grupos como en su puesta en común. Y, hoy tras varios días, todavía resuena Su voz de esperanza en mi interior. Como si se tratase de un gran pozo grande y profundo, el eco es muy poderoso porque me lleva a revivir lo que ya he sentido y gustado de aquel día, y ese “Reflectir “, como decía San Ignacio, prosigue y continuará por un tiempo conmigo, porque quiero dar una respuesta a Dios en mi vida diaria y en mi testimonio como cristiano.

Mercedes nos cuenta cómo fue el retiro de la Red Ignaciana sobre la Inmigración