6. DEBATE SOBRE LULA Y CHAVES
Otro de los temas que más ha marcado el ambiente general del Foro, además de los ya señalados en los apartados anteriores,ha sido el dela evidente división que existe en la izquierda brasileña ante la trayectoria política del gobierno Lula. Predominaban los gritos en su contra en la Marcha y en el recinto del Foro, aunque en el discurso que el mismo Lula tuvo en los primeros días del Foro en el Auditórium “Gigantinho” prevalecieron los aplausos sobre los silbidos.En diferentes conferencias que asistí oí críticas desde varios sectores. Por ejemplo en el acto de las Comunidades Eclesiales de Base, el coordinador del mismo valoraba que así como de Hugo Chaves se podía decir que tiene una línea general de actuación positiva aunque con algunos fallos concretos de actuación, de Lula habría que decir lo contrario: tiene una línea general de actuación negativa con algunos aciertos concretos. Muy fuerte.
Las críticas queoí se centraban en su falta de dialogo con algunos sectores de izquierda y en su obsesión con el crecimiento económico dentro de país a costa de concesiones importantes para un planteamiento radical de izquierda aunque hacia fuera, en política internacional, hiciera un esfuerzo importante de solidaridad. Sin embargo también sobre su política internacional, presencie un duro debate entre Marcos García, consejero de Lula, y varios participantes del Foro, en el marco de la conferencia sobre el Nuevo Orden y la reforma de los organismos multilaterales presentada por la Asociación Ubuntu de Barcelona, animada por la Fundación de la Paz que preside Federico Mayor Zaragoza. El tema era la presencia del ejército brasileño en Haití. En este y otros temas, los defensores de Lula criticaban la falta de información de sus detractores y la poca justicia de sus valoraciones. Como me decía una amigacanariapresente en el Foro, a propósito de las críticas a Lula: la izquierda nunca aprendemos de la historia, siempre estamos con un duro maximalismo que impide la unión y el avance. Otras opiniones coincidían con la de mi amiga. El mismo Chaves, en su discurso, en el Foro, pidió paciencia a los más exigentes con Lula, aludiendo a su propia experiencia de que no siempre se puede implementar los cambios con ritmo acelerado. Saramago también levantó la voz en defensa de Lula. No obstante, me pareció desafortunado y paternalista el comentario de Lula en su discurso en el Foro cuando aplicaba a los disidentes de su partido la parábola evangélica del Hijo Prodigo: son, para él, según decía, jóvenes rebeldes a quienes recibirá con los brazos abiertos cuando vuelvan al hogar. Saramago también calificó esta expresión como desafortunada, a pesar de su defensa de Lula.
Fueron significativas las cuatro o cinco preguntas seleccionadas por el Consejo Internacional del Foro en el dialogo abierto que mantuvieron con Lula. F. Houtart le preguntó: “¿Cómo es que usted puede recibir aplausos de un público, como el del Foro de Davos, que debería ser reo, en buena parte, de un tribunal económico internacional? No se puede servir a dos señores”En ese mismo sentido se había pronunciado otro miembro del Consejo, Candido Crzybouski: “Lula no tiene nada que hacer en Davos,
Ahí si que hay una feria de productos ideológicos” Lula respondió a Houtart: “Estoy intentando cambiar la agenda de Davos. He conseguido introducir temas como el la erradicación de la pobreza”. Njoki Nogoroge Njehu le críticó que votara a favor de medidas de libre comercio. Lula responde que ha conseguido victorias sobre Estados Unidos en los Organismos Internacionales en asuntos como los del subsidio al algodón yal azúcar. Otras preguntas giraron sobre la ampliación del Consejo de Seguridad ysobre los “agrobusiness”.
Chaves, sin embargo, fuevitoreado sin fisuras, por los numerosos asistentes a su discurso, en el mismo escenario de Lula. Parecía el nuevo líder de la izquierda radicalpresente en el Foro. Como Lula hace dos años allí mismo. Pero, para otros, su discurso de llamada a una ofensiva mundial, de pasar del debate a una agenda de contrapoder mundial, pareció muy caudillista, con fáciles recursos oratorios, con frecuentes alusiones a personajes históricos, para él revolucionarios (desde Cristo a Bolivar) pero sin mucha densidad de análisis y contenido. Y con cierto ribete militaristaque tampoco gusta a los pacifistas mas exigentes.
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