Amazonia (III), por Fernando Lopez sj

Amazonia, tierra de todos (VI): las amenazas, por Ines Dieppa

El Cristo de la Caida, por Jose G. Rodriguez Escudero

Impresiones sobre el foro social (I)

El velo en Francia, por Jose I. Gonzalez Faus

 

   
AMAZONÍA (VI): LAS AMENAZAS

Inés Dieppa es historiadora. Colabora con Entreculturas La Palma.

Según la ONU, Brasil es el país de mayor desigualdad social del Planeta, también encabeza el ranking con el mayor porcentaje de territorio cultivado y el peor repartido del mundo. La tierra está concentrada en pocas y poderosas manos, de hecho el 50% pertenece al 1% de la población.

La realidad nos lleva a mostrar algunas de las amenazas que aceleran el ocaso de este paraíso donde los indios son básicamente un obstáculo para los planes y ambiciones de las variadas empresas. Los principales depredadores son:

  • Los “sirinqueiros” o caucheros: Las posibilidades del caucho fueron descubiertas siglos atrás, de hecho el “boom” fue a finales del XIX y principios del XX. La materia prima la extraen de la savia del árbol Hevea. Invaden y alteran las tierras indígenas.
  • Los madereros: Los bosques tropicales perecen devastados a una velocidad insostenible y peligrosa, la sed de madera les lleva a talar miles de kilómetros en pocos meses. La polémica autopista Trans-amazónica hirió de muerte a la selva, facilitando el paso a la voraces maquinarias.
  • “Garimpeiros” o buscadores de oro: Miles de toneladas de arenas fluviales son removidas constantemente para buscar el preciado metal. A esto añadimos el uso indiscriminado de mercurio metálico a razón de un gramo por cada uno de oro. Se estima que se arrojan 6 toneladas de mercurio por año al río. Es un potente contaminante que pasa a la cadena trófica y sus efectos tóxicos y genéticos son permanentes.
  • Las petroleras: Ocupan espacios usurpados y explotan el subsuelo, contribuyendo a la contaminación del Amazonas.
  • Las hidroeléctricas: Las poderosas empresas energéticas de todo el mundo pugnan por hacerse con el dominio del agua. Miles de kilómetros de bosques quedan sumergidos bajo las aguas cuando se construyen estas macropresas, perdiéndose un rico patrimonio inexplorado.
  • Las empresas farmacéuticas: Ejercen sin escrúpulos la biopiratería apropiándose de los secretos terapéuticos que esconden los bosques amazónicos, infringiendo los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio.
  • El comercio negro de plantas y animales exóticos.
  • Ganaderos: Elcaciquismo de los poderosos que establecen sus enormes haciendas en tierras que ancestralmente han pertenecido a los indígenas, es otra triste realidad. Los nativos son forzados a salir de sus territorios, mientras pistoleros a sueldo contratados por los terratenientes matan a todo aquel que encuentran.
  • Colonos dedicados a la agricultura: Existen más de 10.000campamentos de colonos que piden tierras para cultivar, cada campamento puede tener entre 1.000 y 5.000 personas. Anualmente se ocupan 380 latifundios baldíos.

Hay muchos trabajadores esclavizados que adquieren esa condición por deudas con los hacendados. Son reclutados en los suburbios de las ciudades. Vagan de hacienda en hacienda hasta poder pagar la deuda contraída. Están constantemente vigilados por hombres armados para impedir su fuga. El trabajo infantil esclavo también es muy común en esta sociedad tan desigual.

No podemos pensar que los problemas que existen al otro lado del Planeta Azul son lejanos, que no nos afectan. Desde nuestro cómodo mundo podemos sensibilizar a la población en estas realidades, podemos forzar a las instituciones para fortalecer la cooperación internacional y por último debemos hacer que se proteja la selva para que sobrevivan sus gentes, verdaderos guardianes de ecosistemas y cosmogonías.

“Cuando se seque el último río, cuando pesquen el último pez, cuando corten el último árbol, entonces ya no existiremos”.