| Permítanme que esta semana hablemos de Radio ECCA.
El pasado martes, día 15, siempre al día siguiente del de los enamorados, Radio ECCA cumplió cuarenta años. Al día siguiente, el Presidente del Gobierno Adán Martín anunció que la institución que preside presentará a ECCA a las candidaturas de los premios internacionales PRÍNCIPE DE ASTURIAS.
Ya saben ustedes que ECCA nació de la idea de un, por entonces, padre jesuita, Francisco Villén Lucena, y de los afanes y el compromiso de un buen número de maestros y maestras. ECCA nació en medio de una sociedad, la isleña, con necesidades muy concretas de formación. Todas esas necesidades han ido cambiando.
Hoy, en esta casa, miramos los ordenadores y vemos en los teclados y en las pantallas, las mismas urgencias de formación que en su día veíamos en el lápiz y el papel. Las personas adultas de Canarias, que entonces emigraban en busca de empleo, miran hoy con ojos todavía perplejos a quienes vienen a nuestras islas en busca de una fortuna mejor que la que tenían en sus países de origen.
Si hace cuarenta años, cuando uno entraba en una empresa, soñaba con jubilarse en la misma, hoy, cuando ECCA continúa su labor formativa, lo hace sabiendo que casi todas las personas cambiarán de trabajo cuatro o cinco veces en la vida. La identidad regional recibió, sin duda, un fuerte impulso en ECCA. Hoy, en medio de la globalización cultural, ECCA es un instrumento para ponernos en contacto, para compartir y para defender la propia identidad cultural.
Desde el principio, ECCA tuvo muchas alumnas. Mujeres que buscaban en su formación la mejora de su estatus. Hoy sabemos que la igualdad de derechos y deberes está todavía pendiente, y que el camino pasa por una fuerte implicación de las instituciones educativas, formadoras… Y ahí queremos estar.
ECCA es una alianza. Una alianza entre instituciones y personas, entre profesionales y destinatarios, entre sociedad civil y administración pública, entre asociaciones religiosas y entidades aconfesionales. A mí me parece que después de estos cuarenta años, ECCA es buena noticia. No hemos alcanzado todas las metas ni siempre hemos conseguido la máxima calidad, pero el esfuerzo de tantos y tantas, seguro, es buena noticia hoy y lo será en este tercer milenio en el que no podemos dormirnos.
En fin, una esperanza: ECCA. |