4 A 11 DE FEBRERO DE 2005

Reflexiones sueltas a propósito de la llegada de nuevos obispos (I), por Lucas López sj

Amazonía, tierra de todos (I), por Inés

Algunas palabras de Karl Rahner sobre la Iglesia.

 

CARNAVAL

Llevamos ya varios días llenando nuestras plazas, y la programación televisiva, con los diferentes actos del carnaval que se celebra en las dos islas capitalinas. El del resto de las islas, aparece en los medios más por motivos polemistas que puramente lúdicos.

Las mamás y los papás, los niños y las niñas, preparan su fiesta, se visten de plumas y lentejuelas o adoptan las poses de los superhéroes del comic tan comercialmente trasladados a la pantalla. Don Quijote y su humor pasan por el tamiz de las fiestas. Las Reinas, ejemplo de un barroco exuberante, se pasean por los escenarios en competencia de brillos.

Sospecho que necesitamos carnaval.

Lo celebramos con el Sunami en los ojos. Nos metemos en la fiesta con la gripe colapsando los hospitales y, según dicen, también los servicios funerarios del país. Bailamos y danzamos con la discusión política en tonos como los que no recordábamos y que no parece propio de políticos dignos de esa búsqueda del bien común que da finalidad a la acción política. Nos disfrazamos con los problemas familiares, laborales o incluso de sentido personal, en los que vivimos cada uno, cada una.

El carnaval es la ocasión para quitarnos algo de presión y reírnos de la santa indignación con la que muchas veces abordamos las cuestiones de la vida.

Pero también, a veces, me sospecho, el carnaval es esa manera descuidada de escapar a nuestros deberes y de renunciar a nuestros ideales. Y no me refiero tanto a estos días de fiesta en los que cada uno y cada una deberán mantenerse dentro de aquellos límites que marcan el respeto a las demás personas. Me refiero más bien a nuestra vida cotidiana, cuando esta se convierte en un disfraz, en una caricatura, en un olvidar desencantado, en un descuidar lo más profundo de nosotros y nosotras.

Vistámonos de máscara, cantemos en las murgas, bailemos con las comparsas, salgamos de indianos palmeros, festejemos la fiesta. Luego, al día siguiente, no estará de más recordar que no todo es carnaval.

 

Reflexiones sueltas ante la llegada de nuevos obispos (I)

Estamos pendientes de cambio de obispo en las dos diócesis de Canarias. Si nos preguntamos qué obispos necesitamos en las iglesias de las islas para alentar la misión de la Iglesia en los próximos años, probablemente nos estemos haciendo una pregunta imposible de responder. Por otro lado, mi condición de religioso jesuita me ha llevado de un lado para otro en este mundo, y los tiempos que he pasado en las iglesias de Canarias no me dan mucha autoridad para atreverme a proponer una opinión sobre cómo debe ser el obispo de las diócesis oriental y occidental del archipiélago.

 

Amazonía, tierra de todos (I)

AMAZONAS, TESORO NATURAL

En América del Sur se sitúa la Amazonía, el bosque tropical más grande del mundo. Brasil acoge esta vasta región que ocupa siete millones ochocientos mil kilómetros cuadrados, a la que también se asoman la Guayana Francesa, Venezuela, Colombia, Perú y Bolivia.

Lucas López Pérez sj es palmero y vive en Las Palmas de Gran Canaria. Trabaja en la dirección general de Radio ECCA Fundación Canaria. Entreculturas La Palma presentó la pasada semana la exposición AMAZONIA TIERRA DE TODOS. Los textos son de Inés, colaboradora en La Palma.
 

Textos de KARL RAHANER sobre la IGLESIA

Sentido de la Iglesia

Esta comunidad (la Iglesia) debe ser aquella que, pese a su pobre carácter pequeño burgués… habla en voz alta y tiene la valentía escalofriante de anunciar que esta llanura miserable que horma nuestra existencia actual tiene cumbres que se elevan hasta la luz eterna del Dios infinito, cumbres que todos nosotros podemos escalar.

Karl Rahner no jugaba en el Bayerm de Munich, sino que era teólogo jesuita. Ahora hace cien años de su nacimiento. Tomamos los textos de un papel de CRISTIANISME I JUSTICIA, n. 168. www.fespinal.com