Lo primero que conviene indicar es que no encontramos una postura monocolor en el tema de la cuestión religiosa. Aunque había otras reformas quizá más urgentes : agraria, sindical, educativa, militar, autonomías, etc, al ser la Iglesia uno de los pilares ideológicos y fácticos (junto con la Banca y el Ejército) que sostienen al Estado (Dictadura, Monarquía), va a estar en el punto de mira del poder legislativo y, consecuentemente, del ejecutivo. Amén de que es considerada por los nuevos gobernantes como una institución incompatible con la cultura moderna, con fuerte desarraigo social, inmovilista, políticamente reaccionaria y que disfruta de enormes rentas.
Es por ello que podemos distinguir tres grupos “discordantes”:
Políticos con ascendiente intelectual (AR: Azaña y ASR: Ortega y Gasset) que defienden:
una sociedad española moderna, pluralista y secularizada, liberal
un Estado cohesionado civilmente, al margen de influencias foráneas. Como lo expresa el “Manifiesto” en el que Ortega y Gasset invita a adherirse a representantes de todos los estamentos y profesiones, hombres de ley, pero dice que “de corazón ampliaríamos a los sacerdotes y religiosos este llamamiento, pero nos cohíbe la presunción de que nuestras personas carecen de influjo suficiente sobre esas respetables fuerzas sociales” (10 febr.31).
PRRS, una facción del PR, algunos del PRF y ERC: ven al clero como manipulador y corrupto, al que hay que eliminar de la docencia. Gordón Ordás (ponente constitucional), diputado del PRRS llega a decir que para que el Estado sea libre hay que sacar de él al “otro” Estado que gobierna y dirige: la Iglesia. Presentando la tarea de la República en este campo: diferenciar dos religiones: la que aspira a lo eterno y vive en lo más hondo de las conciencias y la que detenta lo temporal y emplea su poder en bajos menesteres políticos y sociales. En suma, NO al monopolio político de una doctrina.
PSOE: su lucha va más allá y con miras más amplias: contra el capitalismo, viendo a la Iglesia aliada con la burguesía.
Todas estas posturas vienen a resumirse en dos tipos de actitudes:
las de raíz socio-económica : propias del socialismo y del anarquismo, que ven una vinculación entre la Iglesia y las clases económicamente dominantes y el carácter de potencia social y económica de aquélla, tras reponerse de los golpes recibidos de los liberales en el siglo XIX; para ellos la cuestión religiosa tiene un carácter accesorio.
supuestos de índole histórico-cultural : son los herederos del republicanismo histórico que ven a la Iglesia como el principal obstáculo para la europeización de España, es decir su incorporación a las modernas corrientes ideológicas, culturales y científicas circundantes.
Frente a un conservadurismo liberal que había captado en la última etapa de siglo a muchas gentes y que había entroncado muy bien con un catolicismo integrista y una monarquía autoritaria, los hombres de izquierdas, la masonería y los anticlericales, querían ver a la Iglesia despojada de su poder político y económico y de injerencias continuas en la vida ciudadana. Hombres que parecen olvidar la tesis del filósofo neokantiano y después sacerdote, Gª Morente, para quien Patria y Religión no pueden separarse, ni lo español de lo católico. Con influencias de Menendez Pelayo y Balmes: una España indisociable del catolicismo y martillo de herejes.
Y en medio de posturas antagónicas (S. de Madariaga): “el español, o va delante del cura con la vela en la procesión, o va detrás dándole estacazos”, otros grupos de católicos (algunos dirigentes de AC) más moderados, veían la posibilidad de llegar a un “modus vivendi”, reconociendo al gobierno como una forma “accidental” de Estado. Entre ellos, Herrera Oria (ACNP y “El Debate”), el nuncio Tedeschini y el cardenal de Tarragona, Vidal y Barraquer. Éste hombre, más dialogante y abierto al progreso declarará al ministro Fernando de los Ríos que la misión de los seguidores de Jesús no era política, sino moral, religiosa y social. Y que con la armonía y la pacificación de los espíritus, se persigue el bien de la Religión y de la Patria. Aunque el diario confesional (matriz de otros en provincias) critica la Constitución laica, porque “el catolicismo es no sólo nuestra religión, sino nuestra historia misma”, lo que supone “negar los derechos y pisotear los sentimientos más sagrados de la mayor parte de los españoles”.
Y dentro del arco político, el centro y la derecha del republicanismo (DLR), “todos caben en un taxi” (Azaña), con Niceto Alcalá-Zamora, que se sentirán molestos con la carta magna en lo que suponga atacar a la religión y los sentimientos de muchos católicos de “orden”.
Bases y origen del laicismo republicano
La ILE y Giner de los Ríos encarnan las ideas krausistas sobre la Iglesia. Esta corriente filosófica acepta valores fundamentales del cristianismo más genuino:
-respeto a la persona
-amor al prójimo
-paz social
-hegemonía del espíritu
-tolerancia
2. Laicismo para izquierdas y derechas .
Es libertad de conciencia, credo del grupo político que está detrás del Papa; antítesis del espíritu clerical y loyolesco. O en términos neutrales: respeto a todas las creencias y neutralidad del Estado ante Dios.
Y aplicado a la escuela (Valera): “es laica la escuela cuando Dios está ausente de sus fines, no cuando se enseña al niño la inexistencia de Dios”.
Y para las DERECHAS: escuela contra Dios laicos = autores del martirio de Dios y de España predominio absoluto de los fines e intereses del Estado sobre la moral y la doctrina eclesiásticas ideología inspirada en la actividad de los nuevos Estados nacidos de la Revolución (Pío XI).
Avalancha legislativa
En el tratamiento gubernamental del hecho religioso hay que distinguir dos grupos:
Parlamento: más anticlerical (unos 300 diputados hostiles a la Iglesia, mientras que a su favor sólo hay 61(26 “Agrarios”, CNC-A , dos de ellos sacerdotes; 18 de la DRL, 14 de la minoría Vasco-Navarra (canónigo Pildain) y 3 de la Lliga Regionalista). Además de que se muestra más beligerante, metiendo en un mismo lote cuestiones prioritarias y otras menos urgentes.
Gobierno Provisional: busca soluciones de compromiso con el Vaticano (Alcalá-Zamora y De los Ríos, ministro de Justicia). Con la influencia que tiene el catedrático rondeño de ERASMO: idealismo moral, Teología centrada en Jesús y su doctrina, reforma de la Iglesia, subrayando su efectividad pastoral. Y reforma de vida, como paso previo al acercamiento doctrinal.
Es lo que demuestra esta “avalancha legislativa”, condensada a modo de “decálogo”.
Respuesta eclesial
Queda resumida en 8 documentos episcopales y el apoyo publicista de “El Debate”, que opina que las formas políticas son “accidentales” y “ABC”, más combativo al afirmar que sólo la Monarquía puede garantizar un orden social católico (“XTO-REY”).
Pero la declaración más contundente es la redactada por el cardenal Segura (Día de Santiago Apóstol 1931) que detecta estos rasgos de laicismo:
negar la soberanía de Xto sobre las naciones
negar a la Iglesia el derecho de enseñar, de dar leyes y de gobernar los pueblos para su salvación eterna
asimilar la religión a las falsas creencias y poner la católica al mismo nivel
someter la Iglesia al control de la autoridad civil
intentar sustituir la religión divina por una religión natural o por un “simple sentimiento de religiosidad”
destrucción de la paz y la unidad familiar, descuidando los deberes de la conciencia
apostasía que produce odio, perturba la sociedad y da lugar a envidias y rivalidades entre pueblos
Postura, que una vez promulgada la Constitución, añadiría otros agravios:
-excluir a la Iglesia de la vida pública y activa de la nación y de las leyes que rigen la educación de la juventud
-un daño manifiesto hacia la elevación espiritual de las costumbres y de las instituciones públicas
-excluir el catecismo de las escuelas oficiales
-eliminar la subvención al culto y clero
Ante estas medidas contraproducentes, la institución eclesiástica indicaba cuál debía ser la PRAXIS de los fieles, más allá de quejarse o lamentarse inutilmente : “Qué han de hacer los católicos” (BOA 10 agosto 1933), casi al final del bienio republicano, con la firma del beligerante cardenal Gomá, padre del nacional-catolicismo.
Laicismo intelectual
Ante las manifestaciones de fe popular surgirán conflictos al asistir a procesiones y actos de culto representantes políticos, si bien lo hacen “a título personal”. Esta postura de cierta adhesión a la fe se ve ayudada por ciudadanos que, sin abdicar de sus convicciones republicanas, apoyan a los religiosos y religiosas que ejercen una acción social: Hnos. Hospitalarios, de san Juan de Dios, mercedarias. Otros católicos intelectuales (M.de Falla) se quejan de un catolicismo ramplón, incluso en lo litúrgico y ritual, indicando la necesidad de un talante evangélico y tolerante. Señalando que hay que combatir la “dañina mezcla de la Religión con la Política”.
Y a nivel de las autoridades eclesiásticas, en el primer aniversario del nuevo régimen, parecen intuir que basta de lamentos añorando tiempos mejores y que los fieles han de dar testimonio con la santidad de sus vidas. Sin olvidar tampoco cierta preocupación social por los más desprotegidos. Llamamiento al que se suma la prensa republicana para que los seguidores de Xto, por encima del programa político de la derecha: Orden, Familia y Religión, que luego asumiría la CEDA, atiendan la VOZ de las muchedumbres que reclaman una nueva justicia social. Y que no vuelvan la espalda a la miseria y al hambre de las ciudades y los campos (DG, marzo 1932).
A pesar de las continuas llamadas a “despertar” de una fe acomodada y a la defensiva, la jerarquía sigue aprovechando conmemoraciones patronales (Inmaculada, Hispanidad, Sdo.Corazón, Corpus, S.Santa,etc) para que:
No falte la FE EN ESPAÑA
Se siga trabajando con empeño, porque Dios está con nosotros, y triunfará sobre todos sus enemigos (derribar la “dictadura anticlerical de Azaña”, Sanjurjo en agosto 32):
Que Jesús no sólo viva en los corazones, sino también en las leyes, sociedad y costumbres , es decir, “sacralizar la vida, desde la cuna a la tumba”
Implantar de nuevo (bienio negro), la unidad NACIONAL Y CATOLICA DE ESPAÑA
Conforme avanzaba la República y persistiendo los problemas sociales, se recurre al fenómeno religioso como un posible catalizador de aspiraciones frustradas. Así se da pie a los anticlericales para que sigan viendo la religión como “opio del pueblo”. Pero los eclesiásticos, reprochando la labor antirreligiosa del bienio azañista, creen que las masas recobran su fervor popular y vuelven a expresar sus mejores sentimientos de adhesión a la causa de la FE
“Momentos de angustia y tribulación” acudan todos como pueblo (Motril) movido por un mismo sentimiento piadoso.
SÍMBOLOS:
Corazón de Jesús, orlado por la bandera bicolor.
Marcha Real “a toda pastilla” de un párroco melómano y tifossi, en vez de dedicarse a preparar su trabajo pastoral.
Desde la República
Pero en el otro bando, la fobia contra los bienes eclesiásticos no mostró mucho tacto político. Incluso con leyes excesivamente punitivas o controladoras: impuestos municipales al toque de campanas y entierros religiosos, procesiones … Hasta la prohibición de celebrar la misa en algunas zonas rurales. En un pueblo andaluz (Albuñuelas), el gob.civil, al aparecer pintada con la roja y gualda la veleta de la iglesia, multa al alcalde con 250 ptas y al párroco con 100 ptas.
Pero sin distinguir ni contrastar lo profano y cutre, de lo artístico y espiritual, por ambos bandos.
Así se produce la supresión del crucifijo en las escuelas, cuya presencia, en palabras de UNAMUNO, no ofendía a ningún tipo de sentimientos, incluidos los de los racionalistas y ateos.
Los sacerdotes no pueden salir con sotana a la calle.
Es curioso constatar que en ese deseo de humanizar a Dios, Jesuxto, la Iglesia y los curas, se producen algunos hechos curiosos:
En un pueblo de León (sucesos mayo 31), tras quemar el templo, los rebeldes salvan una imagen de un crucificado, al que han puesto una túnica roja y un letrero: “Cristo rojo: a Ti no te quemamos porque eres de los nuestros”
Impreso de una Logia de Águilas (1891): “La masonería es la religión de la fraternidad, de la paz, de la caridad, de la igualdad (…) es la religión íntegra del gran filósofo Jesús crucificado”.
Huéscar (laicismo popular 1932): nueva modalidad de comunismo tolerante. Procesión con las imágenes de las patronas Alodía y Nunilón (mártires de padre musulmán), y en vez de marchas procesionales, se dan ¡vivas! al comunismo y se canta “La Internacional”. Así se hacían compatibles el fervor religioso y el extremismo político-social.
CONCLUSION: Ante la imposibilidad de encauzar unas mínimas relaciones de convivencia entre la sociedad civil y la Iglesia, ésta subraya con énfasis que los ideales que anidan en el fondo del alma nadie los va a destruir. Y no importan los sacrificios –guerra civil?- si se realizan en pro de una causa justa.
LAS ELECCIONES: 3 momentos basculantes en medio de un país fragmentado
Asistimos a un turbulento y corto período que se caracteriza por la intransigencia de las fuerzas político-sociales. Hay un fallo por ambas partes de mirar más al pasado, en el que una decadente monarquía ha dejado fisuras : culturales, políticas, religiosas (Iglesia opuesta al progreso y con un desfase respecto a las ideas liberales modernas). Aunque al final, en vez de tanta preocupación por la ortodoxia mostrará su interés por la praxis evangélica, insistiendo en la santidad de vida y en las cuestiones sociales. Pero persiste la idea de una sociedad xtna inspirada en una ciencia católica, opuesta al positivismo. Además de las fisuras regionales (problema catalán y vasco).
Por otra parte, los poderes políticos, sociales y culturales se mueven en un caldo de cultivo de revancha y ven a la institución como un poder fáctico. Símbolos: Corazón de Jesús >>> CNT-FAI; Crucifijo >>> Litografía de la República. En suma, que no haya intrusismo eclesiástico y que la Iglesia se someta a las normas del derecho común. No imponer la teocracia en la política a través del miedo religiosos y el dominio de las conciencias (Mitin de Perez Galdós en Santander, nada menos que en 1908).
Escuela confesional: Cuatro pilares : humano, racional, cristiano y español. El “fruto” debe ser un buen ciudadano, purificado de un material degradante y sin los vicios de la concupiscencia.
Escuela laica: cultura moderna, intelectual, pero Dios ausente. Es como una taberna =monumento nacional, de donde salen vagos maleantes, rebeldes y delincuentes.
En medio, los intelectuales republicanos, desconfiados de la monarquía, ya identifican “república = democracia”, aspiran a una sociedad que viva sin desconfianza frente a la ciencia y la razón y una mayor apertura hacia la evolución del pensamiento. Modernizar la sociedad y racionalizar la convivencia.
Bienio negro : CEDA +PRR : Que los jóvenes sean católicos, españoles y justos.
Carlistas: No hay Patria sin fe y fe sin Dios. Parece que volvemos a un catolicismo reaccionario, aristocrático: que el Estado actúe inspirándose en las normas divinas y no destrya las tradiciones.
Febrero 36 : Ya no hay salida: enfrentamiento entre dos “civilizaciones”: marxista (modernidad), libertad, progreso, más trabajo y menos caciquismo.
Y la cristiana: levantamiento redentor, movimiento salvador y luchar contra aquello que destruya el “ser” de la Patria. Parece que España es un país con visiones antitéticas y la Iglesia ha radicalizado el discurso católico, sin dar pie para acercamiento y diálogo constructivo, una convivencia pacífica. Cosa que tampoco realizan las fuerzas izquierdistas. Estamos ante un enfrentamiento letal: España liberal, laica y republicana, visión plural y España conservadora, ultracatólica y militarista.
Con lo que asistimos al fracaso del proyecto republicano de Azaña, por varias razones:
polarización extrema de la sociedad española
atraso económico
entorno internacional desfavorable. |