Semana del 26 de noviembre al 3 de diciembre

ADVIENTO

Entre la espera y la esperanza, por Angel Martín sj

Iglesia y Estado, ¿a la greña? (I), por Lucas López sj

De la cárcel hizo camino, por Emilio Martínez sj

Fundación Entreculturas

GUA

II Asamblea Red Ignaciana de Canarias

 

LUCAS LÓPEZ, DIRECTOR GENERAL DE RADIO ECCA, APADRINA LA APERTURA DE LA DELEGACIÓN DE ENTRECULTURAS EN TENERIFE

El indudable parentesco entre las iniciativas del P. Velaz sj y del P. Villén sj, permiten a Lucas López sj, actual director general de Radio ECCA Fundación Canaria, apadrinar la apertura de la delegación de la Fundación Entreculturas en la isla de Tenerife.

Buenas noches a todas, a todos.

Hace cuarenta años, cuando Radio ECCA se puso en marcha, tendió un puente, hecho de ondas de radio, de maestros y maestras… que permitió a muchas personas cruzar el barranco de la lecto escritura, la gran brecha que los separaba de la búsqueda de un empleo y del acceso a buena parte de nuestra cultura. Aquella experiencia, cuyo éxito sorprendió al jesuita Villén y al grupo de pioneros y pioneras que le acompañaban, tendió muy pronto otro puente: cruzó el Atlántico y se implantó en América Latina. En Venezuela, en Ecuador, en Bolivia, nacieron entonces los IRFAS, los Institutos Radiofónicos de Fe y Alegría. Dos compañeros jesuitas, Francisco Villén Lucena, y José María Velaz, habían unido sus fuerzas y la de dos fantásticas instituciones educativas, para tender puentes, para unir culturas, para trabajar ENTRE CULTURAS.

Es por todo eso, que hoy, es para mí un orgullo, poder apadrinar este acto. Como director general de Radio ECCA Fundación Canaria, la pequeña semilla que hoy sembramos, la de la delegación de la Fundación Entreculturas Fe y Alegría en Tenerife, no puede menos que tener nuestro ánimo, nuestro aliento, nuestro apoyo y nuestra pasión. Una pasión que quiere servir para tender puentes desde estas islas marcadas por tres continentes y convertidas, cada vez más, en un mosaico Entre Culturas.

Reunidos en la cumbre del milenio, en Naciones Unidas, la mayor reunión de jefes de Estado de la historia, aprobó una agenda marcada por los denominados objetivos del milenio: la pretensión de expulsar la miseria de nuestra tierra para el año 2015. En el ámbito de la educación, los objetivos del milenio son casi minimalistas: conseguir que dentro de una década, todos los niños y niñas del mundo tengan acceso a un ciclo de cuatro años mínimo de educación básica. Los responsables de los diferentes programas nos dicen que las cosas están claras:

  • Los estudios necesarios para conseguir esta tarea, están ya claros.
  • Conocemos el problema y conocemos cómo abordarlo.
  • Sabemos qué tenemos que hacer para conseguir este objetivo.
  • Más todavía, sabemos cuánto cuesta y sabemos que los recursos necesarios no son excesivos.
  • Sin embargo, la voluntad política necesaria tiembla, duda, es incapaz de obtener los acuerdos que harían falta.

Los responsables del Banco Mundial, aseguran que desde que se puso en marcha la institución, los programas educativos han supuesto la enorme cifra, calculada en Euros, de treinta mil millones. Esta enorme cifra queda, sin embargo, ridícula cuando la comparamos con los gastos que norteamericanos y británicos fueron capaces de contraer en los tres primeros meses de la II Guerra de Irak.

Desde Radio ECCA Fundación Canaria miramos con esperanza a los miles de donantes y a los cientos de voluntarios que Entreculturas Fe y Alegría tiene en nuestro país. Miramos con ilusión a la pequeña semilla que hoy sembramos y a la que esperamos que los ciudadanos y ciudadanas de Tenerife sabrán cuidar y hacer crecer hasta que sea ese arbusto que, como decía la parábola, sirva de cobijo a todas las aves del cielo.

Estamos tendiendo puentes. Puentes que permitan a los niños y niñas de todos los lugares del mundo, disponer de una educación básica. Puentes que rompan la brecha digital que va camino de convertirse, muy pronto, en un muro tan difícil de superar como lo fue en su día el de la lectoescritura. Puentes que superen las fronteras políticas y ayuden a equilibrar las situaciones económicas de injusticia y pobreza en que viven tantas personas. Puentes, en definitiva, que permitan el encuentro de culturas, religiones, espiritualidades, sueños, artes, en un abrazo que respete la propia identidad y permita el intercambio libre, el aprendizaje permanente. Entreculturas Fe y Alegría, nacida hace cincuenta años en el país hermano que es Venezuela, extendida hoy por casi toda América Latina, es, por tanto, una institución que a mí, como director general de Radio ECCA Fundación Canaria, no puede menos que llenarme de emoción. Les invito a vivir esa emoción conmigo, la emoción de tender otro puente, la emoción de cruzarlo al encuentro entre hombres y mujeres, en esta tierra nuestra hecha entre tantas culturas.