Ana Giménez trabaja en el programa de cooperación de Radio ECCA en Mauritania. Nos cuenta algunas historias que quedan.
Mauritania es de siempre, históricamente un país de nómadas. Actualmente también, un lugar de paso. Ya se que a nivel internacional salen las noticias del incremento del numero de personas que salen desde aquí (ante el endurecimiento de las fronteras marroquíes), pero os aseguro que aquí no se oye tanto, no se ha notado ningún boom. Desde que vine es una constante la gente que está aquí de paso, que trabaja y ahorra para buscar lo suficiente para embarcarse y seguir hacia arriba.
Hasta ahora nunca me había tocado una historia tan de cerca. Una historia de las que embarcan, una historia de las que quedan.
Los domingos voy a la única iglesia católica que hay en Nouakchott. Allí conozco ya a mucha gente, y comparto con un grupo de jóvenes. Una de ellas me pidió hacia tiempo que fuera su madrina, que iba a bautizarse.
El bautizo va a celebrarse en Pascua, y al final, esa fue la razón fundamental que me movió a quedarme aquí en estas fechas. Vivir una semana santa de multi color,...
Yo estaba toda feliz preparando con mi futura ahijada todo el trajín, y hace poquito la vi temblar cuando se propuso contarme que le estaba pasando.
Historias que quedan: Una familia guineana, 10 hijos, vienen hace unos años a trabajar a Mauritania. El padre consigue trabajo, y tras ahorrar un poco, hace 8 meses desaparece, decide "hacer la Europa" y no ha dado más noticias. Aquí queda una madre y los 10 (la mayor 18 añitos). Hace tres semanas que ésta mujer está en la cárcel. Se le ocurrió vender alcohol, como medio de vida para poder mantener a sus hijos y todos en la escuela. Claro, vender alcohol en una republica islámica,...
Realmente es cruda la situación, y me ha costado unos días desbloquearme para poder reaccionar, interiorizar todo esto y estando ya casi en Semana Santa, saber ¿como vivirlo? ¿Cómo me sitúo ante esta imagen?
Muchos son los hilos que estoy intentando mover, pero ahora mismo, solo puedo acompañar y ayudar a los niños/as.
Me quedo en estos días con la imagen de Maria, con su mirada dolorida, impotente (ante la cruz), pero a la vez paciente, amorosa, calmada y fiel. Me quedo en estos días acompañando, inspirada en la mirada de Maria.
Queridos amigos/as, preguntémonos alguna vez, que historias son las que quedan, detrás de aquellos o aquellas que arriesgan sus vidas para llegar a nuestras costas, preguntémonos que hay detrás de toda esa lucha por la superación,... compartamos por ellos y ellas nuestra oración en estos días.