Fernando Morales de los Ríos sj comparte con nosotros su reflexión sobre el adviento en el que estamos.
Los últimos domingos del Año Litúrgico nos hablaban de la espera de la venida del Señor al final de los tiempos.
Los domingos de Advientos nos hablan de la espera de la venida del Señor en Navidad
Entre estas dos esperas se desarrolla nuestra vida: y nuestra tarea: colaborar con Dios en la construcción del Reino: la fraternidad de todos los seres humanos.
Es tiempo de esperanza.
Y nuestra esperanza tiene su fundamento en que “Tu, Señor, eres nuestro Padre”:
Y Jesús nos dice: ¡Vigilad!: id por la vida con los ojos abiertos: y el corazón abierto: y las manos abiertas: ¡hay tanto que hacer!
Esta vigilancia excluye la impaciencia, el sueño, el temor, la flojera
Esta vigilancia implica lucha, esfuerzo, valor:
Esta vigilancia es esperanza, que es activa, que está hecha de los intentos diarios de dar ése más de verdad y de amor
¡Mientras haya gente así, habrá esperanza y el Proyecto del Padre irá adelante y la humanidad será más humana y los seres humanos más felices!