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Revista digital de reflexión y diálogo. Semana del 1 al 7 de Agosto
Esteban Velázquez, hijo predilecto de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.
Por Emilio Veza sj.

Emilio Veza sj nos envía esta crónica sobre un acto emotivo: el reconocimiento de Esteban Velázquez, junto a otros ciudadanos, como hijo predilecto de la ciudad que le vio nacer.

En la noche del 23 de junio, víspera de la fiesta de San Juan en la que la ciudad de Las Palmas conmemora el aniversario de su fundación, se celebró en el Auditorio Alfredo Kraus el acto institucional de Entrega de Honores y Distinciones de su Ayuntamiento. Entre los reconocidos como hijos predilectos de la ciudad se encontraba Esteban Velázquez Guerra, que acudió a recibir su premio acompañado de sus familiares, sus compañeros jesuitas y un gran número de los muchos amigos y colaboradores que en la actualidad acompañan su quehacer.

El acto dio comienzo cuando pasaron a ocupar la mesa presidencial la alcaldesa Doña Josefa Luzardo, acompañada de la Concejala de Cultura (María Isabel García Bolta), la de Coordinación Territorial, Organización Administrativa y Participación Ciudadana (María del Carmen Guerra Guerra) y la Secretaria de la Corporación, que dio inmediatamente lectura al Acta de nombramiento de todos los premiados. A continuación, con el apoyo de proyecciones audiovisuales sobre una gran pantalla, fueron presentados sucesivamente cada uno de los homenajeados, comenzando por los hijos adoptivos, luego los hijos predilectos y finalmente las instituciones premiadas con la Medalla de Oro en esta edición 2005. Cada uno de los nombrados recogió de manos de la alcaldesa el diploma que acredita la distinción y agradeció sin palabras los aplausos de los concurrentes. Esta crónica “familiar”, con la intención de ser breve, desea mencionar solamente a los hijos predilectos, por cuanto entre ellos se encontraban, además del jesuita Esteban Velásquez (bien conocido por cuantos integramos la Red Anchieta), el Señor Rafael Nebot, director del Festival de Música de Las Palmas y la cantante Yolanda Auyanet, figuras ambas que tuvieron su protagonismo a lo largo del propio acto.

En efecto, en nombre de todos los premiados, hizo luego uso de la palabra el Señor Rafael Nebot para agradecer las distinciones recibidas. Tras una interesante y resumida historia del concepto y la realidad de la ciudad en la cultura de Occidente, se remitió al tema de “Los maestros cantores de Nüremberg”, glosando desde este punto de vista el argumento de la ópera de Wagner para extraer de la comparación ideas iluminadoras sobre la misión y el compromiso del artista y del ciudadano en la construcción de la ciudad.

Tras las palabras de Don Rafael Nebot se dirigió a los presentes la presidenta del Acto, la Alcaldesa Josefa Luzardo, que, tras comentar la figura de cada una de las personas y de las instituciones premiadas, llevó su discurso a una polémica de carácter político y de tono manifiestamente reivindicativo. Al margen de cualquier opinión personal sobre el contenido del discurso, se puede afirmar que la intervención de la alcaldesa, en general, dejó a los asistentes perplejos y confusos acerca de la oportunidad del tema planteado.

La segunda parte del acto consistió en un recital de la soprano Yolanda Auyanet, que sirvió para que los presentes se deleitasen con las condiciones de esta todavía jovencísima cantante, con su genio y gracia al interpretar, con su seguridad asombrosa y con su timbre personalísimo realmente seductor. En varias de las actuaciones estuvo acompañada por el tenor invitado Ismael Jordi. Para poner al acto un broche de oro muy aplaudido subió al escenario la magnífica contralto Nancy Fabiola Herrera, presente en el auditorio porque había sido también distinguida con el título de hija adoptiva. Los tres cantantes interpretaron juntos la canción de N. Álamo “Sombras del Nublo”.

Enhorabuena a todos los premiados y muy especial para Esteban, de cuya aportación se enriquece esta Red Anchieta.

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