Fernando López sj, miembro del Equipo Itinerante del Amazonia, trasladó su centro de operaciones hace ya casi un año a la región del alto río Solimóes. Comparte su reflexión sobre la misión de quienes colaboran en aquella zona, en concreto, en el Vicariato Apostólico de San José del Amazonas, en Perú. Esta es la tercera entrega.
En el AT, Dios actúa a partir de las necesidades concretas de su pueblo. El libro del Éxodo (Ex 3,7s) nos cuenta como Dios escuchó el clamor del pueblo de Israel y baja para ver la opresión en la que vivía… Y así Dios decide liberar a su pueblo de la esclavitud de los egipcios.
En el NT, Jesús atiende a cada persona según sus necesidades. Son muchos los pasajes donde Jesús se relaciona personalmente con hombres y mujeres en distintas situaciones y a cada uno/a le ayuda de acuerdo con su “enfermedad”.
El Dios cristiano, es siempre un Dios que se relaciona personalmente con sus hijos/as según sus circunstancias concretas. Nada de relaciones homogenizantes. La pedagogía de Dios a lo largo de la historia es siempre responder a la humanidad teniendo en cuenta: Personas, tiempos y lugares.
1. Espacial: la organización eclesial se basa en la distribución del territorio en jurisdicciones eclesiásticas y estas a su vez divididas en parroquias. Este es el modo más simple de organización de una jurisdicción eclesiástica: cada parroquia organiza su acción pastoral conforme a sus posibilidades.

Muchas jurisdicciones eclesiásticas de la amazonía, debido a las enormes distancias, dificultades de comunicación y, sobre todo, escasez de recursos (humanos, materiales y económicos), tienen este nivel de organización. Cada parroquia ve buenamente lo que puede hacer…
2. Temporal: la acción pastoral en una jurisdicción eclesiástica está organizada por prioridades que van cambiando de acuerdo con los tiempos. Las necesidades y prioridades de ayer no son las de hoy. Cuando estas prioridades son definidas dentro de una jurisdicción eclesiástica y puestas en marcha por el conjunto de agentes pastorales, se teje una fuerte red pastoral que constituye el cuerpo eclesial.

Fortaleza: Tejer el cuerpo pastoral. Esta estructura de programación pastoral ayuda a tejer un cuerpo pastoral y tener una acción pastoral conjunta dentro de la jurisdicción eclesiástica. Este modelo es comúnmente asumido por muchas iglesias.
Limitación: Sujeto genérico. El presupuesto (e limitación) de este modelo de programación es que el sujeto pastoral al que intenta responder es homogéneo, sin rostro concreto. La diversidad de personas, con sus realidades sociales y culturales diferenciadas no aparecen y quedan subordinadas al eje espacial (parroquias) y temporal (prioridades).
3. Personal. Este es el eje que da profundidad al proyecto pastoral. Los sujetos desde donde Dios nos interpela tienen que ser bien discernidos y definidos. Sus rostros concretos (Puebla) y sus circunstancias tienen que ser el punto de partida de toda programación pastoral para discernir y decidir con ellos por donde construir el Proyecto de Dios.
Es importante llamar la atención sobre el hecho de que en la Primera Asamblea Episcopal de la Selva, realizada en Pucallpa del 2 al 6 de octubre de 1972 (ver documento: “Éxodo de la Iglesia en la Amazonía”, CETA, 1991), los obispos, asesores y agentes pastorales allí reunidos consiguen analizar la realidad amazónica e identificar con claridad los tres sujetos sociales presentes en la amazonía con los que la iglesia debe comprometerse: Urbanos, Ribereños (Rurales) y Nativos. Y en coherencia con estas tres realidades socioculturales, los obispos pasan a definir las líneas pastorales específicas para la selva:

Es importante hacer notar que, justamente en 1972, la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil (CNBB) estructura sus pastorales específicas entorno a estos sujetos. Es creado el “Conselho Indigenista Missionário” (CIMI) y en el año 1975 la “Comissão Pastoral da Terra” (CPT). Estas estructuras de pastoral específica son vinculadas directamente a la Conferencia Episcopal y a todos los regionales (11) de la misma. La iglesia brasileña crea dos cuerpos pastorales especializados para responder a la compleja realidad de los pueblos indígenas (CIMI) y de las comunidades campesinas y ribereñas (CPT).
A la luz de la historia de la iglesia peruana, y en particular de las jurisdicciones eclesiásticas de la selva se levanta la pregunta: ¿Por qué se dejó esa intuición del Espíritu del año 72?
Rotación de ejes pastorales: Hasta ahora la impresión es que en el VASJA la fuerza está dada en el eje temporal de las prioridades. Desde mi punto de vista habría que primero incorporar en la matriz pastoral el eje de los sujetos pastorales presentes en el VASJA (urbanos, ribereños e indígenas). En un segundo momento se tendría que ir girando la matriz de planificación para partir desde el eje personal (sujetos). Ellos son la verdadera prioridad, de Dios y nuestra. Después, desde ellos y con ellos, ajustar y/o definir sus prioridades.
Potenciar la Vicaria Pastoral: Es esta instancia la que ayudará a darle profundidad al proyecto pastoral. La Vicaria Pastoral deberá tener tres coordinaciones, una por cada sujeto pastoral:
