Dice Ignacio Ramonet que, cuando se juntan los políticos con un clown, no siempre resulta que el payaso sea aquel que lleva una bola roja en la nariz. Puede ser que algunas de las personas que se dedican a la política de manera profesional, la entiendan como el lugar para el espectáculo y la estridencia o como pasarela para el lucimiento personal. Es posible incluso que, dadas las condiciones de nuestros medios de comunicación, alguien piense que la única manera de salir en la tele y tener significación política sea la de hacer cualquier cosa con tal de que se hable sobre el sujeto de dicha actuación. Es cierto que hay personajes en la vida de servicio público, en la vida política, que parecen seguir aquel dicho de las estrellas de Holywood: “Lo importante es que hablen de ti, bien o mal, da lo mismo, pero que hablen”.
Pero esto no es la política. La política es el arte del bien común. La actividad política es una actividad noble de ejercicio del poder buscando el bien posible de una sociedad, de una comunidad. No es mejor agente político el que consigue que todo se encone, que los conflictos no se solucionen, o que en el Parlamento se dediquen horas al tratamiento de las puestas en escenas, más o menos ridículas, de lo peor de nuestros dirigentes. En un colegio de otras latitudes, hace unas semanas, durante la campaña mundial a favor de la educación, un político local asistió en un colegio a una sesión con los niños y niñas de primaria. Una de las niñas, con un sentido común que a veces perdemos, se dirigió al representante político con la siguiente pregunta: “¿Por qué si en el mundo hay tantos problemas como el hambre, la salud o la falta de escuela y maestro para tantos niños y niñas, ustedes se dedican todo el rato a pelearse?” La pregunta de la pequeña quedó sin respuesta.
Hace también un par de semanas, cuando el Fútbol Club Barcelona celebraba su merecido triunfo en la liga, el jugador camerunés Etoo, que, por otro lado, lidera una campaña más que encomiable contra el racismo en el deporte, tuvo una salida de tono injustificable en alguien que tiene cierto liderazgo social. Etoo pidió disculpas antes de que se cumplieran las veinticuatro horas de su mala actuación. Sus disculpas fueron aceptadas por los responsables del Real Madrid, institución objeto de sus insultos. Sin embargo, la Comisión Antiviolencia impuso una multa de 12.000 euros al jugador barcelonista. Las disculpas aceptadas no eximen de la necesaria asunción de responsabilidad. Ojalá también los agentes políticos tuvieran en cuenta que no tienen derecho a salidas de tono, que nos representan a todos y todas, no sólo a los que les votaron; y que también ellos y ellas deberán pagar su incitación a la división y al enfrentamiento. No bastarán las disculpas; eso lo sabe también Etoo.
El GLGL es un grupo de investigación y actuación para la zona de Grandes Lagos que tiene su sede en la Universidad Católica de Lovaina. Elías López muestra los contactos y las posibilidades de colaboración a partir de su reciente visita a la zona. Es la tercera y última entrega.
Un viaje de paz en África ( y III).
Por Elias López Pérez sj.
En el viaje a Nairobi pretendía también sondear posibilidades de trabajo y colaboración del grupo de trabajo de Lovaina para la zona de los Grandes Lagos. A ese grupo llamamos GLGL (Grupo Lovaina Grandes Lagos). Se trataba de sopesar la pertinencia y posibilidad del proyecto de investigación y actuación de dicho grupo. Hablé sobre la conveniencia de aplicar las tres herramientas de investigación y acción mencionadas más arriba: el libro blanco, la cartografía de la esperanza y el triángulo diplomático.
José Escudero nos introduce a algunas de las circunstancias que rodean la celebración del CORPUS en La Palma.
Las noticias más antiguas que se tienen sobre esta fiesta litúrgica- instituida por el Papa Urbano IV en 1264 para adorar, venerar, glorificar, amar y abrazar este Sacramento-, en la “Villa del Apurón”, se hallan custodiadas en el magnífico archivo parroquial de El Salvador de la capital palmera. Tanto en el primer libro de Mandatos como en el de la Hermandad del Santísimo, juntamente con varias fundaciones instituidas por las primitivas familias palmenses, se comprueba que este culto a Su Divina Majestad (S.D.M.) se inició por los primeros pobladores inmediatamente después de la Conquista de la Isla.
El reciente cambio en el Gobierno canario es el punto de partida para un relato sobre coincidencias y responsabilidades.
El consejero García miró con un detenimiento excesivo el puré anaranjado. Lo alzó con su mano derecha y posó sus labios sobre el borde plástico transparente. Antes de que el líquido discurriera por su boca, el aroma del mango le llenó de satisfacción. Cerró los ojos e hizo que el zumo recorriera todos los recovecos de su boca. Aunque no llegó a sonreír, su propio modo de comportarse se le antojó ridículo.
“Cualquiera diría que es un gran reserva de Ribera del Duero”, se dijo silencioso.
“¿Cómo está, don Manuel?” Le hizo despertar una voz a apenas dos metros. “¿Le molesto si me siento a su mesa?” Preguntó el recién llegado.